Lo que dicen de mis clases
Tenía hernias discales y me recomendaron hacer yoga, pero me daba miedo lastimarme porque el dolor era muy fuerte. Con la guía profesional de Ximena, basada en la alineación y en una observación personalizada, aprendí a manejar el dolor. Hoy me siento ligera y optimista, y lo noto: los días que practico son distintos.
Describiría tus clases como ese espacio donde aprendí a escucharme y cuidar más de mí, acompañada de una maestra sumamente responsable, humana y cuidadosa que siempre me escucha y adapta la práctica a mis necesidades.
Antes
Antes de iniciar las clases de yoga tenía temas de dolor en la espalda baja y en la rodilla, y sentía que no tenía condición física, no tenía fuerza ni flexibilidad, tampoco conciencia corporal.
Tenía miedo al principio de lastimarme al no realizar de manera correcta alguna postura y también al sentir que no tenía justo la fuerza o la flexibilidad, pero siempre me sentí súper cuidada por ti en las clases y eso me fue dando la confianza.
Lo que cambió
Siento que gracias a tus clases he desarrollado esa fuerza, flexibilidad, conciencia corporal y también conciencia en mi respiración. Cuando se me presenta algún tema de salud, preocupación o estrés, aplicar las técnicas de respiración que aprendí en clase me ayuda a relajarme y a enfocarme de nuevo.
Las clases de yoga con Xime son sanadoras, se disfrutan y te hacen sentir mejor en todos los aspectos.
Antes
Físicamente no me sentía nada bien, me dolía la espalda. Xime me había invitado en varias ocasiones, pero esta vez tomé la decisión de hacer yoga, con muchas dudas, sobre todo porque no tengo el hábito de realizar ejercicios físicos. Las clases fueron virtuales y al principio sentía mucha inseguridad en mis movimientos.
Lo que cambió
Poco a poco y después de algunas clases empecé a notar una mayor flexibilidad en mi cuerpo y también una mejor concentración cuando realizaba los ejercicios de respiración. Descubrí que ya me sentía mucho mejor, tanto anímicamente como físicamente.
Los ejercicios de respiración los incorporé en mi vida diaria y han sido de mucha ayuda porque me ayudan con el estrés del trabajo y a tener un mejor control de mis emociones.
Lo que he visto en mis alumnas
Una alumna llegó con problemas de equilibrio. En dos o tres meses mejoró notablemente su equilibrio y su tono muscular, sin dolor ni caídas.
El primer paso para sentirte mejor
Antes de comenzar, quiero entender cómo se siente tu cuerpo hoy: qué molestias tienes, cómo te mueves y qué te gustaría recuperar o mejorar.
En una videollamada de 20 minutos hablaremos de tu punto de partida, tus necesidades y aquello que hoy limita tu movimiento.
Con eso podré decirte si el Método Corporea es adecuado para ti y explicarte cómo sería tu proceso durante los próximos 3 meses.
Coordinamos tu sesión de orientación personalmente por WhatsApp.
¿Te quedó alguna duda?
Te contesto personalmente.